¿En qué consiste?

Consiste en cuatro tiempos bien diferenciados, que tienen como objetivo impulsar al bailarín hacia su meta, ayudándoles a superar sus propios obstáculos.

Es un método diseñado a partir de un estudio realizado sobre las necesidades de los bailarines, según el cual lo que más les limita a conseguir sus objetivos son las siguientes causas:

-Miedo e inseguridad.
-Inestabilidad emocional y económica.
-Rivalidades y Comparaciones.
-Falta de confianza en si mismo.
-Sentido del ridículo.
-Críticas destructivas.

Los cuatro tiempos

1º.-Escucha tu cuerpo

En el primer tiempo se trabajan principalmente las metas y el autoconocimiento del bailarín. Está enfocado a clarificar quién es realmente y quién quiere llegar a ser. Asimismo, se trabaja el rendimiento, analizando puntos fuertes y áreas de mejora, y centrando la mente en el aquí y el ahora.

2º.-Supera tus miedos

Cuando la semilla de la inseguridad y el miedo se instala en la mente del bailarín, crece como la mala hierva y no le deja ver con claridad sus posibilidades, bloqueando así su baile. Por tanto, el segundo tiempo está destinado a mejorar la seguridad y la confianza del bailarín, trabajando la imagen sobre sí mismo y sus pensamientos limitantes.

3ª.-Baila con tus emociones

Las emociones pueden ser potenciadoras o limitadoras del baile. Las segundas contaminan el movimiento del cuerpo y si no se gestionan adecuadamente, pueden llegar a ser paralizantes. Para evitar que esto suceda, el tercer tiempo ofrece técnicas para aprender a gestionar y a canalizar correctamente las emociones.

4ª.-Crea tus oportunidades

El cuarto y último tiempo está dirigido a abrir opciones y a tomar acción para avanzar hacia la meta fijada por el propio bailarín en el primer tiempo. Se fomenta la creatividad para que surjan ideas innovadoras que les ayuden a crear sus oportunidades profesionales. Y se fija un plan de acción con objetivos y fechas concretas, que favorezca al compromiso del bailarín hacia su meta.